25 de noviembre de 2014

Setares

Es la segunda vez que voy a Setares. Son los restos de un pueblo minero situado entre las montañas de Mioño y Otañes. En el año 1900 en Setares vivían más de 1.500 personas. Vivían por, para y de la mina. Tenía escuela, iglesia, varias cantinas y hasta un pequeño hospital. Con el cierre de las minas, el pueblo fue cayendo en el olvido y terminó abandonado en el año 1960. Hoy es un conjunto de ruinas, que darán poco más de sí, ya que entre la primera vez que fui y ésta, han pasado unos 15 años, pero el deterioro es más que evidente.
Allí nació mi abuela Engracia.






 

 
 




 

 



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