Zuriza nunca decepciona. A escasas dos horas y media de casa tenemos
este pedazo del Pirineo, que siempre nos sorprende con nuevas cimas y
valles. Esta vez nos acercamos a las Quimboas y Petafitxa. Un par de
dosmiles, que alejados de las aglomeraciones de sus vecinos el
Petretxema y el Atxerito, no les desmerecen ni un ápice.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario