1 de julio de 2009

Isla Cristina. Tierra de oportunidades?



Tras nuestra "visita de médico" a Isla Cristina, ya que solo ha durado un fin de semana, me traigo una sensación agridulce de aquellos lugares tan lejanos y exoticos. Por una parte absolutamente dulce al ver que los progenitores se encuentran más frescos que una lechuga a pesar de los achaques... y por otra agria al ver que los andaluces siguen siendo un pueblo conformista y nada protestón ante las vejaciones y amenazas que sufre diariamente. Una de las caras buenas que nos ha traído esta crisis es que nos ha enseñado que el futuro prospero reside en comerciar con tu vecino, no con el de la otra parte del mundo, en ajustar tus necesidades a los recursos que posees en las inmediaciones, en sacar partido a la identidad propia y no construir Disneylandias por doquier. Me explico, Isla sigue aspirando a convertise en la Torrevieja del Atlantico, al igual que la mayoría de sus vecinos, por eso han masacrado su costa a base de apartamentos que ahora todo el mundo está deseando vender, ya que el mismo apartamento aparece desde la localidad de Faro (Portugal) hasta Arenys de Mar(Catalunya). Isla es una localidad que tiene una gran identidad propia que no poseen sus vecinos, como la pesca, las explotación de las salinas, las marismas, un pueblo encantador... pero se empeñan en darle la espalda, intentando mirarse en un espejo que está actualmente opaco y lleno de vaho... Asi en las salinas solo trabajan unas pocas empresas apareciendo el resto abandonadas y llenas de basura, al igual que las marismas, una pesca arrasada en toda su escala trófica, un casco histórico adecuado a la medida de los coches no de los peatones... Si hablamos de las relaciones sociales el panorama se oscurece aun más. Acostumbrados como dicen los propios isleños a derrochar todo lo que tienen para vivir a tope (llamese pesca, llamese dinero) han visto como normal la explotación laboral de todo aquel que venía de fuera a trabajar (rumanas para recoger fresas, magrabies...). Hoy es el día que habiendo sólo trabajo para los propios isleños, la explotación la realizan entre ellos mismos; sin ningun tipo de preocupación realizan jornadas de 12 horas, sin contrato, con dos mañanas libres entre semana... Inexplicablemente sin protestar y lo que es peor, sin ni siquiera darse cuenta de que están siendo explotad@s... Sin embargo continúo pensando que Isla es un diamante en bruto, y son los propios isleños quienes tienen la capacidad para pulirlo. Lo único que necesitan es encontrar el camino para hacerlo... Educación y cultura son el camino que los isleños deberán de recorrer.







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